El estrés psicológico no es una causa de infertilidad, sin embargo, cualquier problema en nuestra salud mental y emocional, podría tener algún “efecto” en nuestra fertilidad.
Citando un fragmento del artículo de salud en el sitio web de la Universidad de Harvard; “Experts once thought that only about half of all infertility cases had a physical origin, and that the rest were unexplained or the result of psychosomatic problems in women. But research indicates that most cases of infertility can be attributed to a physiological cause in the man or woman. About one-third of the time a physiological problem is identified in the woman, one-third of the time in the man, and about one-tenth of the time in both partners.”
“Expertos han pensado que solo aproximadamente la mitad de todos los casos de infertilidad tenían un origen físico y que el resto no tenían explicación o fueron el resultado de problemas psicosomáticos en las mujeres. Pero las investigaciones indican que la mayoría de los casos de infertilidad se pueden atribuir a una causa fisiológica en el hombre o la mujer. Aproximadamente un tercio de las veces se identifica un problema fisiológico en la mujer, un tercio del tiempo en el hombre y aproximadamente una décima parte del tiempo en ambos.”
Entonces, ¿hay un porcentaje de casos que no tiene explicación?… Esos casos “inexplicables” o atribuídos a problemas psicosomáticos en las mujeres deberían ser analizados a profundidad.
¡Intentemos descubrir más!
Según el diccionario, la palabra psicosomático significa: “…aquel trastorno psicológico que se origina en la psiquis y luego se manifiesta en el cuerpo, provocando alguna consecuencia en el organismo…”
¿Que está pasando en nuestra psiquis?
Nuestro cuerpo activa mecanismos de defensa cuando hay algún tipo de “peligro” cercano a nosotros. El inconsciente activa estas estrategias para defendernos y con ello, logra enviar órdenes a nuestro cuerpo a determinados órganos (según el peligro) para que funcionen de tal o cual manera.

¿Cuál es el peligro entonces?
Puede sonar descabellado, pero el hecho de concebir o dar a luz puede ser un peligro, para el inconsciente por supuesto, que de manera real o simbólica se siente frente a una situación muy peligrosa y prefiere “intervenir” para que esa concepción no se logre o ese embarazo no llegue a termino.
¿De qué nos está protegiendo el cuerpo a través del inconsciente?
Tendría una respuesta muy amplia, pero todo depende, a mi modo de ver de cada mujer y hombre que esté enfrentando una situación de infertilidad o abortos recurrentes. Lo ideal sería consultar a un psicólogo – psicóloga para “levantar” la alfombra y sacudir el polvo que de forma consciente o inconsciente estamos callando u ocultando.
- Un abuso sexual en la infancia por parte de un familiar o alguien cercano a la familia.
- Una relación conflictiva con nuestra madre, padre o ambos.
- La relación tóxica con nuestra pareja.
- Secretos familiares no revelados.
- Adopciones no contadas.
La lista podría seguir… lo importante es acudir a un experto en psicología para que nos ayude y asi poder identificar el “peligro”, tomar acción y liberarnos.
La conexión entre nuestro cuerpo y nuestra mente es real, independientemente de nuestro deseo de ser padres o madres, nuestra salud mental, emocional y espiritual se va a ver reflejada en nuestra salud física.
Es indispensable entender que no existen comparaciones, historias reales y ficticias o, experiencias ajenas que “tengan” o se “deban” parecer a las nuestras. Nuestra pareja y nosotras somos únicos y las circunstancias en nuestras vidas han sido también únicas.
No se trata de juzgar o culpar a nadie, tampoco de envolvernos en el papel de víctimas, sino más bien, tomar acciones y hacernos responsables del aquí y el ahora para que nuestro cuerpo y mente retomen esa relación armónica que nos ayudará a estar en paz, incluso a ser felices sin la “necesidad” de tener algo o alguien a nuestro lado (un bebé, por ejemplo) para vivir a plenitud nuestras vidas.
fuentes: health.harvard.edu